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O CORRESPONDENTE

Por que o brasileiro continua um analfabeto político? Como conviver com a ameaça de uma intervenção militar? Este Correspondente tenta buscar respostas na leitura dos jornais

Por que o brasileiro continua um analfabeto político? Como conviver com a ameaça de uma intervenção militar? Este Correspondente tenta buscar respostas na leitura dos jornais

O CORRESPONDENTE

14
Mar21

Golpista da Bolívia é presa por terrorismo

Talis Andrade

Senadora da oposição se declara presidente da Bolívia | Notícias sobre a  América Latina e as relações bilaterais | DW | 13.11.2019

 

Por Altamiro Borges 

A golpista, racista e assassina Jeanine Áñez, que usurpou a presidência da Bolívia após a derrubada ilegal de Evo Morales em novembro de 2019, foi detida neste sábado (13) e transferida a um presídio em La Paz. Ela é acusada de “conspiração, sedição e terrorismo”. Será que um dia o Brasil fará o mesmo com seus golpistas? 

No momento da prisão, a covarde ex-ditadora – que autorizou várias atrocidades contra seus opositores – escondeu-se em uma cama box. Segundo a Agência Boliviana de Informação, quando soube que os policiais estavam em sua casa, ela se abrigou dentro da cama. Os agentes chegaram a pensar que ela teria fugido para o Brasil, mas conseguiram achar a fujona. 

Alto comando militar na cadeia

 
A detenção foi ordenada pela Justiça após investigações do Ministério Público. Foram emitidos mandados de prisão para cinco ministros do governo golpista, incluindo Arturo Murillo, que chefiou a perseguição contra líderes do Movimento para o Socialismo (MAS), e Williams Kaliman, ex-comandante das Forças Armadas da Bolívia. 

A ordem de prisão ainda inclui ex-membros do alto comando militar boliviano em 2019, entre eles o almirante Palmiro Jarjuri, ex-comandante da Marinha; Jorge Gonzalo Terceros, ex-comandante da Força Aérea; o general Gonzalo Mendieta, ex-comandante do Exército; além do general Jorge Gonzalo Terceros, da Força Aérea Boliviana. 

No processo, a Justiça boliviana responsabiliza a cúpula do governo de Jeanine Añez de ter causado mais de 30 mortes na repressão aos protestos contra o golpe civil-militar. As penas para os crimes descritos, caso sejam confirmadas, vão de cinco a 20 anos de prisão. Outros líderes da conspiração golpista ainda estão sob investigação. 

A situação na Bolívia segue muito tensa. No último fim de semana, em eleições regionais, o MAS perdeu disputas em locais importantes, como no departamento de Santa Cruz de la Sierra. Foi eleito governador o fascista Luis Fernando Camacho, um dos chefes do golpe contra Evo Morales. Grupos paramilitares, terroristas, seguem em atividade na Bolívia.
Portada de Correo Sur (Bolivia)
13
Mar21

Lugar de golpista é na cadeia! Jeanine Áñez tem prisão confirmada 

Talis Andrade

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"​Informo ao povo boliviano que a senhora Jeanine Áñez já foi detida e atualmente está nas mãos da polícia", diz uma postagem do ministro que você pode conferir abaixo:

O local e a hora exata da prisão não foram divulgados e a promotoria não anunciou publicamente o mandado. Os ex-ministros que apoiaram seu governo provisório de um ano também foram detidos pelas autoridades, reporta a agência AFP.

Portada de Correo Sur (Bolivia)

Portada de La Razón (Bolivia)

12
Mar21

BOLIVIA Entre la muerte y la esperanza

Talis Andrade

Bolívia: o golpe visto em profundidade - Outras Palavras

En Bolivia se está en presencia de una abierta lucha ideológica por el poder. En este escenario, por parte de los prefectos opositores, se blanden los métodos más siniestros de la guerra sucia, donde los medios de comunicación cumplen un rol destacado, obviando realidades, negando hechos y generando ambientes de ingobernabilidad, algo conocido por todos […]

En Bolivia se está en presencia de una abierta lucha ideológica por el poder. En este escenario, por parte de los prefectos opositores, se blanden los métodos más siniestros de la guerra sucia, donde los medios de comunicación cumplen un rol destacado, obviando realidades, negando hechos y generando ambientes de ingobernabilidad, algo conocido por todos quienes vivimos en Wallmapu. Un reporte desde la Paz del enviado especial de Azkintuwe.

Conmoción es la palabra que puede describir el ambiente que se vive por estos días en Bolivia. Mientras se van conociendo los detalles de la masacre de «El Porvenir» ubicado en el oriental Departamento de Pando, la indignación se ha tomado la capital del país andino, donde miles de personas recorren sus calles exigiendo justicia. La cantidad de muertos ha variado mientras siguen llegando detalles de la masacre. Los cuerpos encontrados hasta el momento suman 20 y presentan señales de tortura, descuartizamiento y estrangulamiento. De acuerdo a datos oficiales se calcula en 100 los desaparecidos al interior del monte, entre ellos niños y mujeres. Los informes hablan además de fosas comunes que fueron hechas para ocultar los crímenes.

Decenas de heridos no han podido acceder además a los centros de salud por el temor de ser agredidos por los «cívicos». Los sobrevivientes aterrorizados relataron a los medios que muchos niños fueron lanzados al río y no será posible encontrarlos por la presencia de pirañas. Un detalle macabro de lo acontecido en «El Porvenir» el pasado 11 de septiembre es que la mayoría de los muertos son dirigentes indígenas, rematados en su gran mayoría con un disparo a quemarropa en el corazón. El prefecto de Pando, Leopoldo Fernández, dueño del 70 por ciento de las tierras del departamento, es el principal inculpado. Su accionar fue más el de un terrateniente defendiendo sus bienes que de una autoridad.

Fernández es lejos el principal opositor al proceso de reforma agraria impulsado por el gobierno de Evo Morales. Está acusado de financiar, apoyar y promover escuadrones de la muerte, entre los cuales se encuentran ciudadanos brasileños, peruanos y colombianos, llevados a la zona para luchar en contra de campesinos indígenas que reivindican sus territorios históricos. Actualmente se encuentra detenido por los cargos de terrorismo, asociación delictuosa y asesinato. Aun así, se le han brindado todas las garantías de un debido proceso. La televisión lo muestra hablando ante la prensa con la confianza de que saldrá victorioso de esta acusación; lo ha visitado incluso una Comisión de la ONU para conocer su estado de salud. La Iglesia de Santa Cruz se dispone a realizar una misa a su favor y también para orar por los otros inculpados. Frente a ello, resulta inconcebible para un observador externo el abandono que estas mismas instancias hacen de las víctimas.

A esta situación se suma la persecución general a las organizaciones indígenas del oriente boliviano, quienes se han declarado en clandestinidad. La Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente (CIDOB) denunció la constante agresión y amenazas de muerte a mujeres e hijos e hijas de dirigentes. Pero a pesar de la situación de agresión que han sufrido, la organización reiteró su «vocación de vivir con paz y dignidad». Actualmente se mantienen tomadas las instituciones públicas de varios departamentos de la media luna y paulatinamente se liberan los aeropuertos. Sin embargo, la situación se mantiene en tensión a pesar de los esfuerzos por posicionar una mesa de dialogo. Sobre 20 mil campesinos indígenas mantienen bloqueados los accesos a Santa Cruz exigiendo se entreguen las dependencias oficiales. Muchas de las instituciones tomadas son aquellas que catastran las tierras usurpadas y cuyos documentos han ido paulatinamente desapareciendo.

Si bien en un comienzo la oposición había condicionamiento el diálogo a la liberación del prefecto Fernández, la presión nacional e internacional, incluido el potente respaldo de UNASUR al gobierno constitucional de Morales, pudo crear las condiciones para que el diálogo se iniciara finalmente en Cochabamba. La actitud de la oposición molestó de sobremanera a las organizaciones sociales, quienes en los últimos días se han volcado a las calles dejando en claro que una cosa es el diálogo político y otra la responsabilidad criminal de Fernández. El propio Evo Morales instó este sábado al Poder Judicial a cumplir su rol constitucional sancionando a los responsables de las actos terroristas contra las entidades del Estado y de la masacre en el departamento de Pando. «Lo que pasó en Pando es algo totalmente inhumano, imperdonable. Yo quiero pedir a la justicia boliviana realmente hacer justicia, que escuchen lo que pide el pueblo», instó el Mandatario.

Morales señaló que el tercer Poder del Estado tiene que proteger el Estado de derecho, pues afirmó que existen pruebas sobre el crimen de lesa humanidad por el que se inició una investigación al ex prefecto pandino. Dijo que basta escuchar los testimonios de las decenas de heridos y familiares de las víctimas de esa matanza. «El poder en base a la plata y las armas no es la solución para los pueblos de esa región y del país en general», remarcó en alusión a la anterior administración en Pando. También pidió a las autoridades judiciales abrir procesos contra las personas involucradas en la toma de instituciones públicas y sabotajes a plantas distribuidoras de energéticos en los departamentos de Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando. La guerra comunicacional

Los medios de comunicación, manejados en su mayoría por la oposición, se han volcado a defender los derechos del prefecto de Pando, dando espacios a líderes de la oposición blanca para que denosten e injurien sin contrastar ninguna de las afirmaciones que estos realizan. Declaraciones que en otros regímenes democráticos podrían significar sendas querellas por injurias, en Bolivia no generan la menor preocupación en los editores de medios. La consigna pareciera ser «mentir, mentir que algo queda». En la prensa escrita, por citar un caso, no hay mención alguna a los derechos de los masacrados, no se realizan coberturas desde el lugar de los hechos, no se publican los listados oficiales de heridos, desaparecidos y muertos, menos aun posible encontrar galerías de imágenes de lo acontecido. ¿Puede avanzar la refundación de Bolivia sin plantearse Morales disputar la hegemonía de la prensa opositora? La pregunta ronda en el ambiente.

Los nudos de argumentación de los grandes medios denuncian una manipulación manifiesta de los hechos y datos entregados por el gobierno. Se afirma desde la oposición que el prefecto no podría haber sido detenido, pues fue elegido «por el voto popular». ¿Desde cuándo ser electo democráticamente garantiza a las autoridades impunidad para cometer crímenes? Por otro lado se deja en entredicho la responsabilidad del estado nacional para prevenir y cautelar el derecho de las personas que estaban siendo masacradas, una acusación a todas luces surrealista. La oposición a transformado al prefecto Fernández en su arma de lucha, esgrimiendo argumentos jurídicos que distan mucho de instrumentos internacionales que castigan el genocidio. Apoyados por instituciones como el Colegio de Abogados, de marcado sesgo ideológico anti Evo Morales, argumentan hoy una serie de supuestos delitos cometidos por el gobierno en la pasada crisis. El diablo vendiendo cruces.

En Bolivia se está en presencia de una abierta lucha ideológica por el poder. En este escenario, por parte de los prefectos opositores, se blanden los métodos más siniestros de la guerra sucia, donde los medios cumplen un rol destacado, obviando realidades, negando hechos y generando ambientes de ingobernabilidad, algo conocido por todos quienes vivimos en Wallmapu. Otro actor y en absoluto secundario en la crisis lo constituye el gobierno de George Bush. Por ello, en los últimos días, un grupo de 90 líderes académicos de todo Estados Unidos demandó que Washington revele los nombres de los grupos de oposición que financia en Bolivia. Y que corte ese apoyo económico a aquellos que fomenten la violencia en contra del Gobierno constitucional. La misiva fue entregada este sábado a la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, con copia al embajador Philip Goldberg, declarado «persona non grata» y expulsado de Bolivia hace ocho días. También se remitió a los candidatos presidenciales Barack Obama (Demócrata) y John McCain (Republicano).

En la misiva, los académicos pidieron que Estados Unidos «condene sin equívoco los métodos violentos, destructivos y antidemocráticos empleados por miembros de la oposición ‘pro-autonomía’ en Bolivia» y cese cualquier tipo de apoyo a grupos que fomenten la violencia en ese país. Los académicos señalan que tanto los contribuyentes estadounidenses, como el Gobierno y el pueblo de Bolivia, «tienen derecho a saber qué fondos estadounidenses están ayudando a Bolivia». Destacaron en particular que los recientes actos de violencia parecen ser una respuesta organizada de grupos de oposición que intentan lograr lo que no pudieron en las urnas durante el referendo nacional del pasado 10 de agosto. La carta incluye firmas de 90 académicos de universidades como Harvard University, American University, Duke University, Johns Hopkins University, University of California-Davis, Queens College, New York University, y Purdue, entre otras .

12
Mar21

BOLIVIA El rol de la policía en el golpe

Talis Andrade

Milhares de perfis falsos criados para apoiar o golpe na Bolívia | Esquerda

Revelar los procedimientos del «golpe suave» en Bolivia resulta en una tarea imprescindible para los latinoamericanos, ahora que se avecina una nueva oleada progresista y el imperio, obviamente, hará lo posible por destruirla.

En este marco, la experiencia vivida en Bolivia es importante dado que en ella se ha experimentado lo que hasta el momento había sido simplemente una teoría del Departamento de Estado y, si bien, hubieron intentos de probarla en Venezuela y en Nicaragua, éstos fracasaron. Bolivia se presenta pues como la experiencia más avanzada de este nuevo tipo de Golpe, ya que los modelos de Golpes parlamentarios, aplicados en el Brasil y el Paraguay obedecen a otras lógicas, pues requieren mayorías parlamentarias de derecha.

En este momento, es conveniente develar el rol de la policía, dado que comienzan a salir algunas revelaciones al respecto. El golpe de Estado en Bolivia tuvo como uno de sus principales ejes a la policía. Sin embargo, lo que han tratado de presentar a la opinión pública es que la ésta simplemente se replegó a sus guarniciones para no seguir enfrentándose a la población que protestaba en las calles, en cumplimiento de un paro cívico convocado por las fuerzas de la derecha. De este modo, aparecía como que si el principal actor de los acontecimientos hubiera sido la población, o mejor dicho, los PITITAS que, a falta de gente, amarraban cordeles (pitas) entre dos postes que hubieran en las esquinas de las calles, impidiendo, de ese modo, el paso de la gente, de ahí, el denominativo de pititas. La narrativa que han tratado de posicionar es que fue esa protesta de la gente la que provocó la renuncia de Evo Morales. Eso es ridículo, puesto que, como se ha afirmado líneas arriba, estos sectores de la población no contaban con suficiente gente para sus protestas y de ahí que recurrieran a las pititas. Los medios de comunicación evidenciaron su participación en el golpe, mostrando únicamente y exagerando los bloqueos de las pititas que se dieron en las zonas acomodadas de las ciudades, mientras que en los barrios populares, la adhesión al paro cívico era prácticamente nula y eso fue sistemáticamente ignorado por los medios.

Ahora bien, ¿cuál el rol de la policía en este contexto? Las protestas se convirtieron en violentas, cuando la OEA hizo público, antes de lo anunciado, su infame informe. Fue como si fuera un santo y seña para que los paramilitares y delincuentes pagados de la Unión Juvenil Cruceñista y de la Resistencia k’ochala comenzaron a agredir a personalidades y dirigentes del MAS y a incendiar los edificios de los Tribunales Departamentales Electorales. Es en este momento en que la policía comienza a intervenir, veladamente, en las sombras. Ya se han hecho públicos testimonios de gente que ha reconocido a policías vestidos de civil entre los paramilitares que asolaban las calles junto con los delincuentes agrediendo a todo lo que se parecía a un masista, especialmente, si iban vestidos con tradicionales vestimentas indígenas.

Así también, ya está muy claro que la policía permitió a los paramilitares quemar los recintos de los tribunales departamentales electorales. En esos momentos, diversos canales televisivos captaron imágenes de los asaltantes de esos tribunales, mientras la policía contemplaba pasivamente esos hechos. No es posible suponer que los manifestantes sobrepasaron a la policía, pues para eso se requieren ingentes cantidades de manifestantes y eso simplemente no hubo. Esto también demuestra la participación de Carlos Mesa en el golpe, pues fue él quien convocó a la gente a manifestarse en los tribunales departamentales electorales, sabía pues lo que iba a ocurrir. Es el responsable directo de las quemas de esos edificios y el principal beneficiario, puesto que allí se quemaban las pruebas de que no hubo el fraude que él denunció.

Luego vino el «motín» policial. Pero no fue un movimiento espontáneo de la base policial, por el contrario, fue el producto de las instrucciones emanadas de los más altos rangos de la estructura policial. Por esa razón no es estrictamente correcto llamarlo «motín». Está en la misma esencia de un motín que los rangos bajos se rebelen a las instrucciones de su superioridad. Acá lo que ocurrió fue la implementación de un plan coordinado con la comandancia de la policía con la dirigencia política y «cívica» de la derecha. En este marco, el ex ministro de gobierno, Carlos Romero, ha develado ya los nombres de los principales cabecillas del denominado motín, todos ellos oficiales de alta graduación. Esto también está demostrado por el video filtrado en el que el líder golpista, Luis Fernando Camacho, revela que su padre «cerró», con los militares. «Y lo propio ocurrió con la policía»,  agregó en su revelación. Además, una vez Evo hizo pública su renuncia «para evitar mis hermanos sigan siendo agredidos», como dijo el presidente indígena, la policía ya estaba reprimiendo las movilizaciones que se presentaban, fundamentalmente en El Alto. De este modo, la policía se había comprometido con la dirigencia de la derecha a no reprimir sus «movilizaciones», mientras sometía con mucha saña las movilizaciones del pueblo, así queda revelado el carácter profundamente racista el golpe. En ese momento, en la ciudad de El Alto, la resistencia del pueblo fue realmente poderosa y esa sí sobrepasó a la policía, incendiando varias estaciones policiales. Fue un atardecer espeluznante y una de las noches más terribles que se vio en la historia de la ciudad de La Paz. Se hizo correr el rumor que «vándalos» bajarían desde El Alto a saquear  la ciudad de La Paz. Los pititas hicieron barricadas en sus barrios aterrorizados por las «hordas de masistas» que vendrían a tomar venganza. La policía filmó varios audiovisuales para difundirlos por redes, donde humildes policías suplicaban piedad y se humillaban haciendo desagravios a la wiphala que horas antes habían quemado. Entonces, se jugó la última carta que el golpe había preparado. El ejército salió a las calles para «pacificar», un eufemismo que las clases dominantes siempre han utilizado para someter las protestas de los humildes.

Así, reforzados por las Fuerzas Armadas, la policía consolidó el golpe sometiéndose a la autoridad de la autoproclamada que, en recinto parlamentario vacío, se declaró ilegalmente presidenta, custodiada por policías y militares. Es el momento culminante del golpe, y además el hecho que lo caracteriza como tal, la subordinación de la policía y las Fuerzas Armadas a una autoproclamación ilegal.

Finalmente, la «pacificación» ejecutada por la policía, una «paz» hecha posible con la sangre de las víctimas caídas en Sacaba y Senkata. Esas masacres, es necesario entenderlo, son parte del golpe, pues implican el aplastamiento a la resistencia contra la subversión reaccionaria. En ese proceso, la policía ejerció un rol protagónico. 

 
12
Mar21

Tribunal manda prender Jeanine Añez e outros golpistas da Bolívia

Talis Andrade

 

Jeanine Añez, golpista, nazi-fascista, racista, inimiga da Liberdade, da Fraternidade, da Igualdade, da Democracia, deve ser presa como exemplo para os países latinos, republiquetas de bananas, que exploram os negros, os índios, os mestiços desde a conquista espanhola/portuguesa.

DCM ONLINE
@DCM_online
Justiça da Bolívia manda prender golpista Jeanine Áñez, ex-“presidenta interina”
Justiça da Bolívia manda prender golpista Jeanine Áñez, ex-"presidenta interina"
Os tribunais da Bolívia ordenaram nesta sexta-feira (12) a prisão da ex-presidente golpista, Jeanine Añez, e de seus ministros mais importantes, por serem considerados ‘risco de fuga’. Isso acontece...
diariodocentrodomundo.com.br
 
 

De acordo com a ação judicial compartilhada pela agência de notícias boliviana Kawsachun News, Añez e outros nove altos funcionários de seu governo são acusados ​​de terrorismo, sedição e conspiração.

Añez deixou o cargo no início de novembro, quando Luis Arce, do Movimento pelo Socialismo (MAS), assumiu o cargo, tendo vencido uma eleição esmagadora em 18 de outubro. A votação foi adiada várias vezes, gerando protestos e alimentando temores de uma virada ainda mais longe da democracia.

Ex-senador da região de Beni, nordeste da Bolívia, Añez subiu ao poder no caos de novembro de 2019, quando uma campanha coordenada por forças nacionais e internacionais tentou anular a reeleição do então presidente Evo Morales no mês anterior. Depois que milícias de direita e forças policiais simpáticas bloquearam os legisladores do MAS e Añez se viu chefe de um parlamento, ela se declarou presidente interina em 12 de novembro.

Karla 
PODCAST HOJE!!
@muquchinchi
JUSTICA SENDO FEITA NA BOLIVIA
 
Hoje, 12 de Março, é emitido MANDADO DE PRISAO contra a ex presidente GOLPISTA Jeanine Añez e seus ex-ministros.
 
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Toni Bulhoes
@ToniBulhoes
Só no Brasil golpista é premiado e alguns até recebem medalhas e leite condensado.
bero2correia
@bero2correia
Parabéns para o judiciário boliviano... tem que cortar o mal pela raiz... Jeanine Añez e outros nove altos funcionários de seu governo são acusados ​​de terrorismo, sedição e conspiração no golpe de 2019 contra Evo Morales
Bolivia:Tweet: TeleSUR: Prosecutor orders arrest of Dictator Jeanine Añez.
13
Fev21

A confissão do general

Talis Andrade
10
Nov20

Após um ano de exílio, Evo Morales deixa a Argentina e retorna à Bolívia

Talis Andrade

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Presidente da Argentina, Alberto Fernández, participou da cerimônia de retorno de Evo Morales para a Bolívia (Reprodução/Youtube).

 


O ex-presidente Evo Morales retornou nesta segunda-feira (09/11) à Bolívia após passar um ano exilado na Argentina por conta do golpe de Estado que levou à derrubada de seu governo.

A volta acontece em cerimônia realizada na zona fronteiriça entre a cidade argentina de La Quiaca e a boliviana de Villazón. Evo se despediu do presidente argentino Alberto Fernández, a quem agradeceu pela solidariedade e hospitalidade durante o período em que esteve no país.

“Graças ao companheirismo do mundo, irmãs e irmãos, novamente, se repete a história, a luta permanente pela vida, pela humanidade, pela paz e pela democracia. E, por isso, fui surpreendido com o companheirismo do povo argentino, e de Alberto Fernández. Muito obrigado irmão Alberto”, disse.

Morales afirmou que o tempo que esteve na Argentina sentia como se “estivesse em casa”, algo que, segundo ele, nunca irá esquecer. “Indo do México à Argentina, me senti como se estivesse em casa. Parte da minha vida foi lá depois de passar quase 11 meses na Argentina. Não me senti abandonado. Toda força social argentina, autoridades, ex-autoridades, irmãos bolivianos sempre estavam ali. Uma linda história, uma linda lembrança”, declarou.

Morales agradeceu também o presidente do México, Manuel López Obrador, pelo apoio ao boliviano quando precisou sair de seu país. O governo mexicano foi o primeiro a receber O ex-mandatário e seu vice, Álvaro Linera García, quando o golpe foi consumado na Bolívia.

“Muito obrigado presidentes e ex-presidentes que nos acompanharam. Especialmente a Alberto que me salvou a vida, e isso eu nunca vou esquecer”, afirmou Morales após declarar que não duvidava que retornaria à Bolívia, mas disse que não estava “seguro que seria algo tão rápido e tão histórico”, “graças à unidade do povo boliviano e ao companheirismo do mundo”, disse.

O retorno do ex-presidente será acompanhando por uma caravana de cerca de 800 veículos e contará com algumas paradas e diversos atos ao longo do caminho.

O destino final da caravana é a cidade de Chimoré e o trajeto está previsto para durar três dias. O local carrega um peso simbólico pois foi de onde Evo partiu para o exílio após o golpe de Estado de 2019.

 

26
Out20

Bolivia, el verdadero reto

Talis Andrade

En las elecciones del 18 de octubre en el Estado Plurinacional de Bolivia los sectores populares realizaron una demostración de fuerza, organización y movilización que hizo prácticamente imposible un fraude electoral que condujese a una segunda vuelta donde la derecha concentrase los votos en un único candidato.

No sólo se ganó, si no que se ganó de calle, con mayoría absoluta (55%, igualando los resultados obtenidos cuando llegó el MAS al poder político en 2005) y obteniendo la mayoría en las cámaras de diputados/as y senadores/as.

Esta incontestable victoria ha puesto de manifiesto varios aspectos.

La movilización popular ha sido clave. El gobierno golpista que, en principio, iba a permanecer en el poder 3 meses, encontró en la pandemia la excusa para retrasar las elecciones hasta en 3 ocasiones. Hasta que el pueblo organizado dijo basta y bloqueó en agosto las vías de comunicación de todo el país consiguiendo que se fijara por ley la fecha de las mismas. Miles de personas, organizados en torno a organizaciones sindicales, campesinas, populares obligaron a celebrar ya las elecciones. Y consiguieron derrotar en las urnas la maquiavélica maniobra que un año antes les hurtó la presidencia. Esto confirma una lección importante para la izquierda: los triunfos electorales solamente son posibles si primero se derrota a las fuerzas reaccionarias en la calle y con la movilización.

El MAS-IPSP sigue muy vivo. Si bien con un mensaje electoral más centrado en la recuperación económica y con la vista puesta en atraer a algunos sectores de la denominada clase media, el MAS-IPSP ha demostrado seguir siendo la fuerza que representa a la mayoría del pueblo boliviano. ¡Qué imagen tan distinta de la que nos mostraba hace un año la propaganda golpista de un MAS denostado por amplios sectores sociales! El montaje sobre el supuesto fraude en aquellas elecciones ha terminado de caer por su propio peso. Lo que no se les ha caído a algunos ha sido la cara de vergüenza tras aquella patraña. Dígase Luis Almagro (OEA) y varios líderes de derecha que alentaron y participaron del golpe y ahora, ante una derrota irrefutable, felicitan a Arce y Choquehuanca.

La victoria trasciende fronteras. La recuperación del gobierno por el MAS supone un varapalo para la estrategia imperial y autoritaria auspiciada por la OEA, el Grupo de Lima y la Administración estadounidense, a la vez que constituye un triunfo también para los demás pueblos de Abya-Yala/Latinoamérica y del mundo. Una nueva pieza de este tablero que insufla aire fresco al proceso de integración latinoamericana y que juega a favor de los intereses de los pueblos y las clases populares en su permanente lucha contra el imperialismo y la explotación de personas y naturaleza.

El contenido decolonial de esta victoria. No cabe duda que la violencia física y simbólica contra los pueblos originarios materializada en las masacres de Sacaba y Senkata, la quema de wiphalas, el calificar de “salvajes” a quienes protestaban exigiendo elecciones, la imposición de la Biblia y discursos “evangelizadores” negando la cosmovisión de los diversos pueblos indígenas que conforman Bolivia han influido en la enorme movilización de amplios sectores, fundamentalmente aymaras y quechuas, que han dejado claro que no están dispuestos a consentir el retorno al Estado colonial que pretenden las élites golpistas.

La necesidad del relevo. Más allá de las indudables cualidades como líderes políticos y sociales de Evo y Alvaro García Linera, su postulación para un cuarto mandato probablemente no fue la mejor opción. Un nuevo tándem presidencial, en unas condiciones excepcionales, ha logrado recuperar una gran parte del voto perdido en los anteriores comicios. La formación y promoción de nuevos líderes y, especialmente, de dirigencias colectivas sin figuras imprescindibles, es una garantía para los procesos de cambio. En Bolivia y en cualquier otra parte. El pueblo boliviano ha dejado claro que no apoya a una persona sino un proyecto político de emancipación de las clases populares y los pueblos originarios.

La fluctuante “clase media”. Es muy probable que una parte de la denominada clase media que no votó al MAS en 2019 lo haya hecho ahora. ¿Las razones? Probablemente una mezcla de diferente actitud frente al relevo al mediáticamente desgastado binomio Evo-García Linera, cierta toma de conciencia sobre qué es realmente la derecha y los poderes fácticos y de qué son capaces, y una mejor percepción de la gestión de gobierno del MAS frente a la desastrosa gestión y corrupción del gobierno de Añez. La permanente contradicción entre lo que se es y a lo que se aspira, la falta de conciencia de clase y su mentalidad colonizada hace de estos sectores un sujeto titubeante que, sin embargo, puede ser clave en determinados momentos.

Asimismo, el nuevo escenario que se abre ahora plantea varias dudas y retos, que van mucho más allá de cómo hacer frente a la pandemia y a la crisis económica.

No se ha recuperado la democracia. A pesar de que esta expresión se ha repetido profusamente estos días, lo que se ha recuperado (a falta todavía de la investidura…) es el poder político. Ello dista mucho de ser sinónimo de democracia. El poder económico va a seguir en gran medida en manos de una oligarquía golpista y, sin control popular sobre los medios de producción, el Estado es débil y vulnerable frente a un previsible sabotaje económico. En este sentido, el MAS tendrá que dar prioridad a las vertientes de economía comunitaria y al control estatal de los sectores claves planteada en la Constitución y olvidarse de pactos con la oligarquía agroindustrial, actor importante del golpe de Estado.

Los medios de difusión principales, aquellos que resultaron claves para que se fraguara el golpe y para legitimar al gobierno de facto, siguen en manos privadas. Sin una verdadera democratización de la información resulta difícil avanzar hacia una verdadera democracia.

¡Y qué decir de la violencia organizada del Estado! Las armas, la fuerza bruta y mortífera, sigue en manos de aquellos policías que se sublevaron contra el gobierno y de aquellos militares que “invitaron” a Evo a renunciar. Hace un año quedó patente que detentar el poder político y controlar el Estado son cosas muy diferentes. ¿Cómo intentar cambiar la correlación de fuerzas dentro de unas instituciones armadas imbuidas de mentalidad colonial, racista, valedora del poder oligárquico local y sumisa al imperialismo yanqui, cuando en la década y media previa no se consiguió? Tal vez ese sea el principal reto del nuevo gobierno. En este sentido, la creación de milicias populares podría ejercer cierto contrapeso.

¿Habrá justicia y reparación? ¿Se procesará a los/as responsables del golpe? ¿y a quienes tomaron decisiones que no correspondían a un gobierno provisional, como privatizar empresas públicas, cambiar embajadores, expulsar al personal médico cubano…? ¿y a los responsables de las masacres de Sacaba y Senkata, y de otras tantas personas asesinadas, encarceladas, perseguidas…? Los llamados a la unidad y a la reconciliación no pueden servir para sellar la impunidad. Se trata de una cuestión de justicia, de dignidad y de credibilidad para el propio nuevo gobierno ante su pueblo.

¿Aceptarán su derrota? Si bien el golpe electoral recibido les ha podido dejar desconcertados y debilitados, es evidente que las élites económicas de Bolivia y la administración de EEUU no se resignarán a aceptar que el pueblo boliviano tome en sus manos su futuro. Aunque formalmente lo reconozcan, intentaran desde hoy mismo desgastarlo, probablemente utilizando una guerra híbrida que puede combinar agresiones económicas, mediáticas, psicológicas, así como la utilización de grupos dentro de la policía y fuerzas armadas para desestabilizar al gobierno. De forma similar a como llevan años haciendo en Venezuela. Si dieron un golpe para descarrilar el proceso de cambios y apoderarse de Bolivia es ingenuo pensar que ahora aceptarán democráticamente el resultado. No hay más que estudiar un poco la historia de los pueblos.

Autocrítica y tensión imprescindibles. Lo sucedido en Bolivia este último año indudablemente condicionará el accionar del nuevo gobierno del MAS. Será necesario esperar un tiempo para ver el grado de radicalidad de las medidas que se tomen desde el gobierno y si se buscará acelerar el proceso de cambio o si, simplemente, se intentará restaurar un Estado asistencialista que asegure unos servicios básicos a toda la población y que promueva derechos de los pueblos originarios y colectivos sociales pero sin avanzar notablemente en cambios estructurales, evitando el choque frontal con la burguesía boliviana y los demás poderes ligados a ella, eludiendo traspasar ciertas líneas rojas (procesamiento de políticos y funcionarios implicados en el golpe, intervención contra determinados intereses económicos y medios de comunicación, remoción sustancial de mandos policiales y militares…). Ciertamente, la amenaza velada del ejército y la policía, conjuntamente con las élites económicas y sus grupos de choque paramilitares, puede condicionar en gran medida las decisiones del nuevo gobierno, llevándolo a una versión “light” de los años de Evo y García Linera. En este sentido, es imprescindible un ejercicio de autocrítica permanente, así como de mantenimiento de la tensión dentro de las bases y las estructuras del MAS, para que no haya desviaciones respecto al proyecto original y se responda a las necesidades de los sectores que representa y de los cuales es el instrumento político. Es evidente que no ocurrirá como en Ecuador con Moreno (el MAS-IPSP no es, ni de lejos, Alianza País), pero será necesario mantenerse siempre alerta y sin rehuir la inevitable lucha entre el poder burgués y el imperialismo contra la clase trabajadora y los pueblos.

Un año después, ¿volvemos al mismo punto? Sí y no. De la respuesta que se vaya dando a estas cuestiones dependerá el afianzamiento de un cambio necesario para el pueblo boliviano, para los pueblos del Abya Yala y del mundo.

 

 

 

26
Out20

"A Bolívia venceu o golpe. É a América Latina se libertando"

Talis Andrade

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Presidente Lula:

A Bolívia venceu o Golpe e devolveu a democracia ao seu povo.
Hoje, o Chile derrubou a constituição do Ditador Pinochet (adorado pelo bozo).
Amanhã verei o Brasil derrotando o NeoNaziFascismo e celebrando em praça pública, como no Chile.
É a América Latina se libertando!
 

22
Out20

Bolívia tem o direito de punir golpistas

Talis Andrade

BIBLIA1 golpe bolivia.jpg

 

 

Vitória nas urnas é só o começo. Para restaurar a democracia, após um ano de terror de Estado, país precisará reformar a Polícia e as Forças Armadas, punir criminosos e reconstruir a soberania nacional, longe de interferências da OEA

 

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As eleições bolivianas parecem caminhar para um desfecho mais do que previsto: a vitória de Luis Arce, do MAS, mesmo partido do ex-Presidente Evo Morales, já em primeiro turno. Mesmo antes do fim da apuração, até a atual presidente golpista, Jeanine Áñez, e o principal adversário do vitorioso, Carlos Mesa, já reconheceram a acachapante derrota. Se tudo correr bem, será o triunfal retorno da esquerda ao poder boliviano apenas um ano após o violento golpe militarizado que a direita liberal deu no país.

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O resultado das urnas também deve ser visto como uma grande resposta às dúvidas falsamente levantadas no pleito de 2019. Dúvidas que sequer deveriam existir, é verdade, já que o relatório da OEA que apontava fraudes na vitória de Evo já havia sido desmascarado tempos atrás como mentiroso e com objetivos de favorecer a direita boliviana. Provavelmente com mais de 50% dos votos na eleição do último fim de semana, o MAS parece ter conseguido ampliar ainda mais a vantagem sobre os rivais. Basicamente, o povo boliviano acaba de mostrar ao mundo que Evo Morales fora a verdadeira vítima do golpe de 2019.

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Mas, se estas eleições trouxeram muitas respostas, também é certo que deixam o país com uma série de novas dúvidas. Primeiro porque, após um ano sob um regime militarizado extremamente violento, é difícil crer que a volta do MAS será aceita de forma pacífica pelos setores mais radicais da direita. Vale lembrar que as forças de segurança pública e as Forças Armadas do país desempenharam um papel fundamental no golpe do ano passado.

Além disso, mesmo que aceitos os resultados das urnas e mesmo com o MAS assumindo o poder de fato, restam algumas pontas soltas que não podem ser ignoradas, tanto nacional quanto internacionalmente.

O último ano para o povo boliviano não foi nada bom. Além da crise social e econômica vista de forma geral, o regime chefiado por Áñez cometeu uma série de abusos e violações contra o povo boliviano. O terrorismo de Estado tomou conta do país, que viu oposicionistas e manifestantes sendo presos, torturados e assassinados de forma impune. Com tudo isso, resta a pergunta: o Governo Boliviano poderá exercer seu legítimo direito de punir assassinos, torturadores e golpistas sem que a OEA e grandes potências o acusem de autoritarismo?

É preciso que a soberania da Bolívia seja respeitada, garantindo ao país o seu direito de “rearrumar a casa” para se ver livre de novos movimentos golpistas e garantir o legítimo direito à reparação das vítimas da Ditadura. Seria absurda a ideia de que a comunidade internacional fizesse o povo boliviano engolir uma anistia geral e irrestrita que perdoasse assassinos e torturadores. Já vimos este filme acontecer no Brasil, no pós-Ditadura Militar, e cá estamos três décadas depois com este mesmo fantasma nos assombrando de novo.

Vale lembrar, ainda, o exemplo venezuelano. Hugo Chávez, então Presidente legítimo do país, chegou a ter armas apontadas para sua cabeça na rápida deposição que sofreu através do golpe de 2002. Com a força do povo, que saiu às ruas indignado, voltou ao poder horas depois. Figuras da direita profundamente envolvidas no golpe, como Capriles e Leopoldo López, chegaram a ser punidas, mas acabaram perdoadas após pressão internacional. Essas mesmas figuras nunca mais deixaram de agir sistematicamente para minar qualquer chance de democracia e desenvolvimento no país, agora ao lado de novos atores como Guaidó.

Por isso é importante deixar claro que a soberania boliviana, no atual momento, não pode se limitar ao resultado das urnas. Não basta derrotar o golpismo nas eleições, é preciso que o povo boliviano tenha sua autodeterminação respeitada no que diz respeito ao próprio combate ao golpismo daqui para frente. E isso vai para além da punição a torturadores e assassinos.

Isso porque o Governo Boliviano, sob a chefia do MAS, deve ter respeitado o seu necessário direito a reformar as instituições do país. Conforme já dito, as polícias e as Forças Armadas tiveram um papel essencial no golpe de 2019. Armados e estratégicos, seria inadmissível que a comunidade internacional e a imprensa repudiassem a interferência política nestes setores. Eliminar o golpismo das instituições armadas do país é mais do que uma necessidade, é um verdadeiro direito do povo e do Governo da Bolívia, que não podem nem devem viver como reféns.

Por fim, após tudo o que já foi revelado, que papel terá a OEA? Após claramente ter patrocinado mais um golpe na América Latina, a organização continuará impune e com voz? Almagro não será responsabilizado? A OEA seguirá tendo carta-branca para ingerências no lado sul do continente? Ou será enfim extinta para colocar um fim em suas políticas imperialistas para a América?

A vitória eleitoral da esquerda na Bolívia não foi meramente eleitoral. Ela apenas foi possível pois, neste um ano sob o regime violento e militarizado da direita liberal, o povo seguiu organizado e mobilizado nas ruas, enfrentando toda sorte de repressões. Foi uma vitória Política com “P” maiúsculo, sendo a urna apenas uma consequência. Ainda assim, a vitória foi apenas de uma batalha. Muitas lutas ainda se seguem, não só para a Bolívia, como para toda classe trabalhadora da América Latina. Para vencê-las, o povo boliviano deve exercer o seu direito soberano de extirpar o golpismo de seu próprio país.

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